Finalizó la audiencia pública del proyecto de Reglamento de Ley 10/2010

04 de octubre de 2013
La Ley 10/2010 previó la aprobación de su Reglamento de ejecución y desarrollo en el plazo de un año, es decir, el Reglamento debía estar aprobado a más tardar el 30 de abril de 2011.

El Gobierno había anunciado en el verano la aprobación del esperado Reglamento antes de que finalizara 2013 y el borrador de Reglamento había circulado en los últimos meses entre los sectores afectados (en concreto, yo llevo trabajando con el borrador desde junio).
La Secretaría General del Tesoro y Política Financiera ha publicado en su web el proyecto de Reglamento de la Ley 10/2010 para trámite de información pública, de acuerdo con lo previsto en el artículo 24.1.c) de la Ley 50/1997, 27 de noviembre, con finalización de plazo el 30 de septiembre.

La apertura de esta fase obligatoria de audiencia pública da visos de realidad a la intención gubernamental de introducir cambios en la legislación de blanqueo de capitales y financiación del terrorismo.
En general, el cambio más significativo que propone este borrador es la reducción de obligaciones para los sujetos pasivos pequeños y de pocos trabajadores (*) y, por el contrario, una vuelta de tuerca sobre las exigencias a los sujetos pasivos de mayor volumen.

Esta reducción de obligaciones a los sujetos obligados pequeños es de toda lógica, puesto que no parece razonable que una microempresa tenga las mismas obligaciones que una entidad financiera.

Así por ejemplo, en la actualidad una sociedad mercantil con tres trabajadores que sea sujeto obligado de la Ley 10/2010, tiene que constituir un OCI (mínimo 3 miembros por voto impar) o contratar todos los años la revisión del sistema a un Experto Externo.
Sin duda todo un despropósito, que hacía que la inmensa mayoría de pymes y micropymes no cumplieran con la normativa simplemente porque, como dice la mayoría “es imposible”.
Sin lugar a dudas, si el Reglamento es publicado en línea con lo establecido en el borrador, los sujetos obligados pequeños van a tener más facilidades para cumplir con las obligaciones en prevención de blanqueo, pero también es previsible, que aumente la exigencia del Sepblac de cumplimiento normativo.


